
Scotland's myths and legends
Descubre los mitos y las leyendas escoceses
Descubre algunas de las mejores historias, supersticiones y folclore de Escocia.
¿Por qué es tan especial el folclore escocés en Escocia?
El folclore escocés ha pasado de generación en generación y aporta un halo de magia y misterio a los impresionantes paisajes de Escocia. Desde nuestro animal nacional, el unicornio, y el famoso monstruo del lago Ness que se esconde en las profundas aguas del mismo, hasta los antiguos rituales de Halloween y las supersticiones locales, el folclore escocés es una parte fascinante de la identidad del país que no te puedes perder.
En algunas zonas, especialmente en el norte de Escocia, todavía existen creencias populares muy arraigadas. Por ejemplo, algunos granjeros consideran que el nacimiento de una oveja de cara negra trae mala suerte al resto del rebaño. De ahí proviene la expresión «la oveja negra de la familia». Las comunidades pesqueras también han tenido numerosas supersticiones y costumbres a lo largo de los siglos. En lugares como las Hébridas Exteriores o el East Neuk de Fife, los pescadores evitaban salir a faenar si se cruzaban con un sacerdote de camino al puerto, ya que se interpretaba como un mal presagio.
Dato curioso: ¿sabías que Escocia celebra el Día Nacional del Unicornio cada 9 de abril?
Cómo vivir la mitología escocesa hoy en día
Actualmente, la mitología y las leyendas de Escocia siguen muy presentes en su cultura. Puedes descubrirlas en los festivales tradicionales, los eventos culturales, las sesiones de cuentacuentos, la música tradicional en directo y muchas otras experiencias que mantienen viva la magia y la tradición ancestral del país.
¿Cuáles son los mitos más famosos de Escocia?
Las misteriosas montañas envueltas en niebla, los profundos lagos, las costas salvajes y los castillos en ruinas crean el telón de fondo perfecto para las historias llenas de misterio. Aquí tienes cinco famosos mitos y leyendas de Escocia.
1. El Kelpie
Los kelpies son espíritus acuáticos del folclore escocés y figuran entre las criaturas místicas más peligrosas del país. Según la leyenda, estos amenazantes caballos acuáticos habitan en lagos profundos y ríos caudalosos. Aunque también pueden aparecer en forma humana, suelen esperar como caballos a los excursionistas desprevenidos que quieren cruzar un curso de agua. En cuanto la víctima desprevenida se sube a lomos del supuesto caballo, se queda adherida al pelaje mágico del kelpie. El espíritu acuático galopa entonces arrastrando a su jinete hacia las profundidades del lago o río para ahogar a su víctima y finalmente devorarla.
¿Por qué no te animas a visitar los Kelpies en Falkirk?

Un Kelpie junto a un profundo lago en el bosque
2. Los Selkies
Selkie es la palabra que se utiliza en las islas Orcadas para referirse a una «foca». Aunque se cree que estas criaturas míticas se encuentran en muchos lugares de Escocia, la leyenda dice que están profundamente arraigadas en las islas Orcadas. Las selkies son criaturas místicas que pueden transformarse de focas a humanos y viceversa. La leyenda más famosa trata de un hombre que descubrió a una mujer selkie en su forma humana mientras tomaba el sol en la playa. Quedó tan fascinado que le robó la piel de foca y la mantuvo cautiva como humana durante años. Se dice que a menudo se la veía mirando con nostalgia hacia el mar. Después de muchos años, encontró el escondite donde estaba su piel de foca, la recuperó y se escapó al mar, para no volver a ser vista jamás.

Selkies
3. Morag, el monstruo de Loch Morar
Todos conocemos a Nessie, el legendario monstruo del lago Ness, pero ¿has oído hablar de Morag? Se trata de un místico monstruo marino que, según cuenta la leyenda, vive en la costa oeste de Escocia, en el lago Morar, no muy lejos del lago Ness. Al igual que ocurre con Nessie, hay informes de avistamientos del monstruo desde hace mucho tiempo. Morag se mencionó por primera vez en 1887. En 1948, nueve personas reportaron haber visto una criatura de 6 metros de largo en el lago desde su barco. La mayor conmoción se produjo en 1969, cuando dos hombres afirmaron haber golpeado accidentalmente a Morag con su barco. Se dice que la pobre criatura desapareció después de que uno de los hombres la golpeara con un remo y su compañero comenzara a dispararle con un rifle.

Morag, el monstruo marino de Loch Morar
4. Los fantasmas de gaiteros escoceses
Los conmovedores sonidos de las gaitas no son infrecuentes en Escocia, al igual que las leyendas sobre los fantasmas de gaiteros que abundan en numerosos lugares del país. Uno de ellos es el impresionante Castillo de Culzean, una fortaleza encaramada en los espectaculares acantilados de la costa de Ayrshire. Se dice que el fantasma de un gaitero toca su instrumento en la finca, especialmente cuando un miembro de la familia Kennedy está a punto de casarse. También se le ha oído en noches de tormenta, cuando el sonido lúgubre de su gaita se mezcla con el viento y el rugido de las olas del mar.

El fantasma de un gaitero tocando su gaita en lo alto de un acantilado por la noche
5. La bruja de Fife
Había una vez un anciano y su esposa que vivían en Fife. El anciano era un hombre tranquilo, mientras que su esposa tenía la costumbre de desaparecer por las noches, lo que provocó rumores entre los vecinos de que era una bruja. Un día, él le preguntó directamente y ella le confesó que, efectivamente, era una bruja y que por las noches se reunía con otras brujas y seres místicos para beber vino en secreto en la bodega del obispo de Carlisle. El hombre, sospechoso, le pidió que le enseñara uno de sus hechizos, pero ella se negó. Cuando su mujer volvió a desaparecer esa noche, el hombre salió en su búsqueda y finalmente la encontró junto a sus amigas en una cabaña. Escuchó cómo recitaban sus hechizos, que las transportaban mágicamente a la bodega del obispo. El hombre recitó el hechizo y apareció en la bodega del obispo. Allí bebió tanto vino que acabó durmiéndose. Para darle una lección, su esposa y sus amigas lo dejaron en la bodega mientras recitaban sus hechizos para regresar a Fife. A la mañana siguiente, encontraron al hombre en la bodega cerrada con llave. El obispo, enfadado, lo acusó de brujería y el hombre fue condenado a muerte en la hoguera. Pensó que había llegado su última hora cuando, de repente, un pájaro se posó en su hombro con un gorro rojo y la voz de su esposa le susurró una palabra mágica al oído. La gritó en voz alta, las cadenas se le cayeron, se elevó en el aire y se fue volando. Cuando llegó sano y salvo a Fife, juró no volver a entrometerse en los asuntos de su esposa.

La bruja de Fife y su marido disfrazados de pájaros